Jul
09

Beneficios de aprender idiomas desde niños.

Fuentes diversas de la red.


¿Por qué es importante aprender un idioma?

Los beneficios de aprender idiomas van más allá de la capacidad de comunicarse con personas de diferentes culturas y países. 

El dominio de un idioma extranjero conlleva una serie de ventajas cognitivas, sociales, profesionales y personales que pueden tener un impacto significativo en la vida de quienes lo adquieren. 

 

Los beneficios de aprender idiomas desde niños

En la actualidad, existe mucha voluntad de aprender un segundo idioma, incluso un tercero y más.

En el caso de los niños, la edad ideal para aprender el segundo idioma es antes de los tres años, aunque en ocasiones tal vez hasta los cinco o más. En estos años, los niños deben de estar expuestos constantemente a la lengua extranjera. 

Y, a partir de la pubertad disminuye considerablemente este desarrollo lingüístico.

Hay muchos beneficios de aprender idiomas desde niños, algunos de los cuales incluyen, además de los ya mencionados: 

Mejora la atención

El aprender y familiarizarse con una nueva lengua hace que su cerebro se ejercite y se desarrolle de forma tal que adquirirá una mayor capacidad de concentración.

 

Desarrolla la memoria y mejora la capacidad cognitiva

El aprendizaje de idiomas mejora la capacidad cognitiva y de memoria en los niños. Los niños que aprenden idiomas a temprana edad tienen un mejor rendimiento académico en general. 

Como beneficios cognitivos destacamos:

  • Mejores habilidades de pensamiento crítico
  • Mejores habilidades multitarea
  • Mejor flexibilidad en la mente
  • Mejores habilidades para resolver problemas

Aumenta la creatividad

El aprendizaje de idiomas puede aumentar la creatividad en los niños, ya que les permite pensar de manera más flexible y les brinda nuevas formas de expresarse. 

Se favorecen capacidades relacionadas con el pensamiento crítico y la conciencia lingüística.

Mejora la creatividad y la capacidad de resolver problemas

El aprendizaje de una nueva lengua implica palabras desconocidas, expresiones con un sentido confuso al traducirlo; lo anterior son escenarios que incitan a los niños a que adopten una postura de resolver el problema, habilidad que les será útil en otros ámbitos de la vida.

Mejora la comunicación

El aprendizaje de una segunda lengua ejercita la mente, haciéndola más flexible y contribuyendo a la mejora de la capacidad de comunicación.

 

Fomenta la comprensión cultural

Los niños que aprenden idiomas pueden desarrollar una comprensión más profunda de otras culturas y de cómo se relacionan con la suya propia

El aprendizaje de un nuevo idioma también promueve la tolerancia y la diversidad cultural. Se fomenta la empatía hacia las diferencias culturales y favorece tener una visión más amplia y comprensiva del mundo. 

Esto brinda la oportunidad de explorar y disfrutar de una riqueza cultural diversa y única, lo que amplía los horizontes y enriquece la vida de los niños desde muy pequeños.

niño en pcAdemás, surgen habilidades como la empatía, inclusión social y tolerancia.

Mayor densidad de materia gris

Los niños expuestos al bilingüismo desde una edad temprana tienen una mayor densidad de materia gris en la superficie de la corteza cerebral.

Cuando somos pequeños, la capacidad de regeneración de las conexiones neuronales es muy alta, pero a medida que crecemos va disminuyendo. 

Pero, cuando se ejercita el cerebro de los niños mediante el aprendizaje de idiomas desde la primera infancia, se estimula aún más la capacidad de reconexión entre neuronas. 

De esta forma, se evita el desarrollo de enfermedades cerebrales degenerativas.

Mejora las habilidades sociales

Aprender idiomas puede ayudar a los niños a comunicarse mejor con personas de diferentes culturas.

Gracias a este aprendizaje, se ejercitan habilidades como la memoria y la escucha, lo que en un futuro conlleva a la mejora de la capacidad de relacionarse con las personas.

Potencia el cerebro

Los niños que aprenden idiomas pueden desarrollar áreas específicas del cerebro relacionadas con la adquisición del lenguaje, lo que puede mejorar su capacidad de aprendizaje.

Todo este proceso estimula el cerebro y lo mantiene activo, lo que puede tener efectos beneficiosos en la memoria, la atención, la concentración y la flexibilidad mental. 

Superar los desafíos y alcanzar metas en el aprendizaje de un idioma puede aumentar la confianza de los niños en ellos mismos desde pequeños y la autoestima, lo que tiene un efecto positivo en la salud mental y emocional

Tienen más posibilidades de encontrar trabajo

Resulta que saber otro idioma puede aumentar la probabilidad de encontrar trabajo en casi un 50%. Cada vez es más común encontrar oportunidades laborales que requieren al menos conocimientos de inglés. 

También son populares idiomas como el chino, el francés o el alemán. Así que hablar un idioma extranjero (o más de uno) desde una edad muy temprana será la ventaja de su hijo mañana.

Abre oportunidades y expande el horizonte

En un mundo globalizado como el de hoy en día, conocer el lenguaje de una cultura extranjera, les abrirá más puertas al mundo laboral en un futuro.

Los anteriores beneficios, son sólo algunas de las razones del por qué aprender una segunda lengua en la etapa de la niñez, en este caso destacando el inglés como aquella lengua universal, que cada vez toma más relevancia.

Fuentes diversas de la red.